El Sueño Igualitario

Desde El Sueño Igualitario nos queremos acercar al la cuestión palestina para solidarizarnos con su pueblo y lo queremos hacer aferrándonos a los valores que desde nuestro boletín tratamos de recordar, no perder y afianzar en una sociedad parca de estímulos humanitarios y carente de luchas por la dignidad de los de siempre, los que menos tienen….

Para ello hemos recurrido a un amigo y lector de El Sueño Igualitario. Se trata de Jaume Serra Torelló, artista y fotógrafo, vinculado a Palestina muy estrechamente a nivel familiar. Además de aportar un testimonio escrito arrancándoselo de sus entrañas, Jaume nos corresponde con un reportaje de fotos del que hemos seleccionado unas cuantas. Juzgad por vosotros mismos.

A modo de introducción os puedo contar que hace bastantes años me regalaron el libro de Primo Levi: SI ESTO ES UN HOMBRE…. Muy a menudo me releo uno de sus primeros párrafos para no sucumbir a las trampas de esta sociedad…. Sólo hay una pequeña, pero trascendental, diferencia: muchos de los descendientes de aquellas atrocidades son los verdugos que hoy protagonizan las acciones que abocan al pueblo palestino a un estado agonizante.

El libro de Levi me lo regalaron en mi lengua catalana materna pero intentaré traducirlo lo mejor pasible para vosotros.

“Los que vivís seguros
En vuestras casas calientes
Los que os encontráis al volver por la tarde
La cena caliente y las caras amigas:
Considerad si esto es un hombre: quien trabaja en el barro, quien no conoce la paz, quien lucha por un trozo de pan, quien muere por un sí o por un no.
Considerad si esto es una mujer: sin cabellos y sin nombre, sin fuerzas para recordar, los ojos vacíos y el vientre frío….como una rana en invierno.
Pensad que esto ha pasado: Os confío estas palabras
Grabarlas en vuestro corazón
Cuando estéis en casa o vayáis por la calle
Cuando os acostéis y os levantéis.
Repetidlas a vuestros hijos
O que se os derrumbe la casa
La enfermedad os imposibilite
Y vuestros hijos os giren la cara”.

Desde aquí, reiteramos: que así sea.

 

UN TESTIMONIO NOS RELATA LA SITUACIÓN DEL PUEBLO PALESTINO

El muro en Calandia

 

Hace tan solo unos meses que tuve la suerte de pisar por última vez las tierras de Palestina y compartir con sus habitantes el difícil día a día, aprovechando mi situación privilegiada de tener por compañera a una Palestina.

Visité algunas poblaciones como Nablus, Hebrón, Belen, Ramalah, Jerusalem y aunque sus realidades están diferenciadas, pude observar como los habitantes de Cisjordania siguen soportando en su cotidianidad una ocupación militar que no les deja llevar una vida “normalizada” al menos como nosotros la entendemos.

Derechos que para un europeo son básicos están negados para los palestinos. Desplazarse de una ciudad a otra, llegar al trabajo sin ser retenido o lo que es peor detenido sin ningún motivo aparente, entrar en tu casa y soportar el miedo de que puedan entrar los soldados a altas horas de la madrugada sin dar mas explicaciones que su “supuesta seguridad”. Es así coma aplican sobre la población de Palestina una estrategia de terror muy bien diseñada por los diferentes gobiernos “no importa el color político” para obtener cueste lo que cueste su” gran Israel”, ese Israel con el que sueñan los sionistas y que al parecer pasa por encima de todas las resoluciones de Naciones Unidas, de Derechos Humanos o Convenciones de Ginebra .

 

Calles vacías en Hebrón

 

Solo hay un estado en el mundo que sea impune a todas las leyes internacionales y ese es sin duda el estado de Israel, muy bien protegido por Estados Unidos y quiero pensar que por las demás naciones del mundo, pues si no, no se entiende porque el resto de los países no aplican las sanciones económicas, políticas y militares, como se aplican al resto de países del mundo que no cumplen las leyes.

Así son los chicos de Israel armados hasta los dientes, cumpliendo con su servicio militar obligatorio, que muy frecuentemente aprovechan el poder que les dan las armas para humillar y cometer actos de prepotencia que atentan contra la dignidad de cualquier ser humano, pisoteando los más elementales derechos humanos y creando una realidad de injusticia diaria que toda una población, desde los mas pequeños hasta los ancianos han de soportar.

Niños que no pueden llegar a su escuela porque el soldado de turno no le da la gana, ancianos bajo ese sol abrasador en cualquier Check point (puntos de control diseminados por todo el territorio) esperando también horas y horas, estos ejemplos que podríamos alargar muchísimo, mujeres que pierden a sus hijos por que el soldado no les deja llegar al hospital dando a luz en plena calle y sin más asistencia que la de los transeúntes y familiares.

Estos actos de tan poca humanidad sumergen a toda una población en el mas grande desanimo, no solo en las instituciones y organismos internacionales , si no también, en sus propias vidas que ven convertidas en una sin razón que no pueden entender y en unas perspectivas de futuro muy negras pues tienen la certeza de que el mundo los ha olvidado.


Tumbas de mártires en Nablús


He sentido vergüenza como europeo, escuchando las explicaciones recibidas en los campos de refugiados, tantas historias de muerte, destrucción, con esa dignidad que transmiten esas personas que no se quejan, simplemente piden, te piden que cuentes al mundo lo que has visto allí, para que el mundo sepa como las victimas de un tiempo han pasado a ser verdugos. La siguiente pregunta es ¿y mi gobierno que? ¿Porque siguen su juego? ¿Y los otros gobiernos de Europa? , ¿Donde están?.

 

Punto de control en Calandia


Esto en síntesis es lo que me encontré este verano del 2009, porque desde el viaje anterior a este, he podido observar como el estado de Israel tiene un plan de asfixia económica para empobrecer y apoderarse de todos los recursos y riquezas que hay sobre el terreno. Impiden por ejemplo que los agricultores accedan a sus tierras para trabajarlas, de hecho hay voluntarios internacionales que protegen a los agricultores para que los soldados no les disparen. También el ejército corta sus olivos “ argumentando por ejemplo que ese campo es zona militar” y esas tierra que pertenecen desde hace siglos a una familia palestina, caen así en manos israelíes.

 

El muro en Abu Dis

 

Todas estas realidades y muchas más que ejecutan sin piedad alguna son bien conocidas por nuestros políticos que como yo han pisado el mismo terreno, pero al estado de Israel como ya he dicho, le esta permitido todo, también el asalto al barco de la libertad el de la flotilla humanitaria que pretendía llevar la tan ansiada ayuda para los palestinos de Gaza. Allí un millón quinientas mil personas malviven asediadas por “el mejor ejercito”, capaz de disparar contra jóvenes pacifistas y cooperantes internacionales, cargados con bolígrafos, libretas, cemento y medicamentos, para una población que sufre la tortura del asedio continuado sin poder salir de esa gran prisión. En Gaza hay niños desnutridos, cientos de edificios destruidos, restricciones de gas, agua, todo esta a merced de estos militares que como el soldado de a pie, decide si hoy comen o no los palestinos.

¿Negociaciones? ¿Negociaciones sobre que? Sobre una tierra ocupada donde cada año hay más asentamientos (ciudades construidas por Israel sobre terreno palestino), recursos hídricos requisados a los palestinos, obligados mas tarde a comprar su propia agua a los israelitas.

El muro de la vergüenza que se apropia aún de más tierras palestinas e impide el libre acceso a sus lugares de trabajo, hogares y familia. ¿Que hay que negociar? Donde! sobre que terreno se puede construir hoy en día el estado palestino?, ¿cuando el propio espacio físico ya no existe? Que mas nos obligará este estado impune a soportar?

¿Hasta donde llegará con su sentimiento victimista? ¿Donde le llevará su descontrolado comportamiento? ¿Como podremos vivir juntos si una parte lo quiere todo y no cede jamás? Desgraciadamente aun no lo hemos visto todo y por desgracia la sin razón de Israel continuará mientras no se acepte la convivencia con los palestinos, la devolución de los territorios ocupados por Israel, el fin del asedio a Gaza, la destrucción del muro, el derecho de todo ciudadano palestino a regresar a su tierra y la libertad de movimientos de un pueblo que sufre este drama desde 1948.

Jaume Serra Torelló

 

Control en la ciudad vieja de Hebrón

Embajada de Israel en Amann

Asentamiento de Har Homa

Ciudad vieja de Hebrón

Cámaras de vigilancia en Jerusalén

Jugando a mártires en Jenin

Olivos talados en zona militar

Pozo de agua

Punto de control en Belén

Depósitos de agua agujereados

Muro de las lamentaciones en Jerusalén